Una mascarilla desechable es un dispositivo de protección diseñado para cubrir la nariz y boca del usuario para minimizar el riesgo de inhalación de partículas en suspensión, las bacterias y virus. Es comúnmente usado en varias configuraciones para prevenir la propagación de enfermedades y mantener la higiene personal.
Una típica máscara desechable se compone de los siguientes componentes:
Hecha de un material no tejido hidrófobos. Diseñada para repeler fluidos como las gotitas respiratorias y el agua, impidiendo su entrada.
La capa de filtrado construida a partir de material fundido (melt-blown), capaz de capturar partículas pequeñas, incluyendo bacterias y virus.
Material no tejido suave para mayor comodidad. Absorbe la humedad del aliento del portador, evitando molestias durante el uso prolongado.
Incorpora un cable de metal flexible que puede moldearse al contorno de la nariz para un mejor sellado y evitar el empañamiento.
Característica de bucles de oreja de material elástico que fijan la máscara de forma segura alrededor de las orejas del usuario.
Diseñadas para ser plegables, facilitando su almacenamiento y transporte, permitiendo un ajuste óptimo a diversas formas de cara.









